El Fotomorfogénesis es un proceso central en el crecimiento vegetal y describe el control dependiente de la luz del hábito de crecimiento de las plantas. Este mecanismo influye en desarrollos fundamentales como la germinación, la formación de hojas, la formación de flores y el crecimiento lineal. Sin embargo, no todas las longitudes de onda de la luz tienen el mismo efecto: el espectro luminoso desempeña un papel decisivo.
La luz se compone de diferentes longitudes de onda que son visibles en colores que van del azul al rojo. Las plantas utilizan fotorreceptores especiales para percibir estas diferentes longitudes de onda:
En los invernaderos y cultivos de interior modernos se utilizan espectros de luz específicos para optimizar el crecimiento de las plantas. Las lámparas LED pueden ajustarse de modo que proporcionen la proporción ideal de luz azul y roja para la fase de crecimiento correspondiente:
La fotomorfogénesis muestra hasta qué punto el crecimiento de las plantas depende del espectro luminoso. La comprensión de los efectos específicos de la luz permite organizar la horticultura y la agricultura de forma más eficaz, para obtener plantas más sanas y mejores cosechas. La luz no es sólo una fuente de energía, sino también un dispositivo de señalización de la vida vegetal.